Publicado el mayo 15, 2024

La digitalización rentable no consiste en comprar la última tecnología, sino en diagnosticar primero los problemas reales de tu explotación para aplicar soluciones quirúrgicas.

  • Calcula el retorno de la inversión (ROI) de cada tecnología antes de comprar para asegurar que «se paga sola».
  • Elige la herramienta de monitorización adecuada (satélite, dron o sensor) según la escala y precisión que necesites.
  • Protege la soberanía de tus datos haciendo las preguntas correctas a las plataformas digitales.

Recomendación: Empieza por un autodiagnóstico: identifica los 3 mayores costes o cuellos de botella de tu finca (agua, insumos, mano de obra) para enfocar ahí tu inversión tecnológica.

Te sientes presionado. Cada feria, cada revista y cada comercial te habla de «Agricultura 4.0», de drones que lo ven todo, de sensores que lo saben todo y de aplicaciones que lo gestionan todo. La sensación es clara: o te digitalizas, o te quedas atrás. Pero esta presión lleva a una parálisis por análisis o, peor aún, a inversiones costosas en tecnología que acaba acumulando polvo en un rincón porque no resuelve un problema real ni mejora la rentabilidad de tu explotación.

La mayoría de los consejos se centran en el «qué»: qué dron comprar, qué sensor instalar. Repiten las mismas ideas genéricas sobre el aumento de la productividad y la eficiencia. Pero, ¿y si el enfoque estuviera equivocado? ¿Y si la clave no fuera acumular aparatos tecnológicos, sino adoptar una mentalidad de «traductor tecnológico»? La verdadera transformación digital en el campo no empieza con un catálogo de productos, sino con un diagnóstico de tu propia finca.

Este manual propone una ruptura con el enfoque tradicional. El objetivo no es que te conviertas en un experto en IoT o Big Data, sino en un estratega que utiliza la tecnología como un bisturí: de forma precisa, para resolver problemas concretos y con un retorno de la inversión medible. Se trata de recuperar el control, de que seas tú quien decide qué necesita tu explotación y no la tecnología la que te impone sus condiciones.

A lo largo de este artículo, te guiaremos en este cambio de paradigma. Aprenderás a calcular la rentabilidad de una inversión antes de hacerla, a elegir la herramienta de monitorización justa para tus necesidades, a entender el valor real de tus datos y, sobre todo, a proteger tu soberanía sobre ellos. Es el camino para pasar de ser un espectador abrumado a un protagonista de tu propia digitalización.

Para navegar por esta guía estratégica, aquí tienes un mapa de los puntos clave que abordaremos. Cada sección está diseñada para darte herramientas prácticas y criterios claros, permitiéndote tomar decisiones informadas y rentables para el futuro de tu explotación.

¿Se pagará solo este sensor? Cómo calcular el ROI de una tecnología agrícola antes de comprarla

La primera pregunta ante cualquier nueva tecnología no debería ser «¿qué hace?», sino «¿cuánto me va a hacer ganar o ahorrar?». En un mercado en constante expansión, donde se proyecta que la agricultura de precisión en Europa alcance los 4.280 millones de dólares con un crecimiento del 13,7% anual, es fácil caer en la tentación de comprar por impulso. Para evitarlo, la herramienta más poderosa es el cálculo del Retorno de la Inversión (ROI), la «prueba de fuego» que toda tecnología debe superar.

El ROI no es una fórmula compleja reservada para economistas. Es un ejercicio de sentido común que traduce las promesas de la tecnología en euros contantes y sonantes. Consiste en comparar el coste total de la implementación (equipo, suscripción, formación) con los beneficios económicos que generará. Un ROI positivo significa que la tecnología no solo se paga a sí misma, sino que genera una ganancia neta para tu explotación. La clave es identificar las métricas correctas.

Para realizar un cálculo realista, debes centrarte en los beneficios cuantificables que la tecnología promete. Aquí tienes las cinco variables clave que debes analizar:

  1. Ahorro en la factura de insumos: ¿La tecnología te permitirá reducir el consumo de agua, fertilizantes o fitosanitarios? Mide la posible reducción del canon de riego al optimizar el uso del agua con sensores de humedad o calcula los pases de tratamiento que evitarás con un sistema de monitoreo predictivo.
  2. Incremento de la productividad: ¿Aumentarán tus rendimientos? Cuantifica el posible aumento de kilogramos por hectárea gracias a una aplicación más precisa de nutrientes o a una mejor gestión agronómica basada en datos.
  3. Ahorro en mano de obra y combustible: ¿La automatización reducirá horas de trabajo o pasadas de tractor? Valora las horas de personal que te ahorrarás en tareas como el riego o la monitorización y el combustible no consumido.
  4. Mejora de la calidad y precio de venta: ¿Una mejor gestión puede resultar en una cosecha de mayor calibre o con mejores cualidades, que se venda a un precio superior?
  5. Beneficios no financieros: Aunque más difíciles de cuantificar, no los ignores. Asigna un valor económico estimado a la reducción de tu estrés, a la mejora en la conciliación familiar por tener el control a distancia o a la toma de decisiones más seguras.

Hacer este ejercicio te obliga a pensar de manera crítica y a exigir respuestas concretas a los proveedores. Si un vendedor no puede ayudarte a estimar estos números para tu tipo de cultivo y explotación, es una señal de alerta. Una tecnología rentable es aquella cuyo impacto positivo en tu cuenta de resultados es claro antes incluso de haberla instalado.

Ojos en el cielo y pies en la tierra: satélite, dron o sensor, qué tecnología de monitorización es mejor para ti

Una vez que tienes claro que cada inversión debe ser rentable, el siguiente paso es elegir la herramienta adecuada. En monitorización, el debate suele centrarse en tres tecnologías: imágenes por satélite, drones y sensores en campo. Presentarlas como rivales es un error; son herramientas complementarias, cada una con una función específica, como las diferentes herramientas en el maletín de un médico.

Los satélites, como el Sentinel-2 del programa Copernicus, son el primer nivel de vigilancia. Ofrecen una visión general y periódica de grandes extensiones de terreno de forma gratuita. Son como una revisión general: te permiten detectar a gran escala si «algo no va bien» (una zona con menos vigor, un estrés hídrico incipiente) sin necesidad de pisar el campo. Su principal limitación es la resolución: cada píxel representa un área de 10×10 metros, lo que impide un diagnóstico detallado.

Vista aérea mostrando tres niveles de monitorización agrícola en un campo de olivos

Cuando el satélite detecta una anomalía, entra en juego el dron multiespectral. Este es el especialista. Permite obtener imágenes de altísima resolución (2-5 cm por píxel) de una zona concreta y bajo demanda. Es como hacer una «biopsia» a una parcela sospechosa para identificar con precisión la causa del problema: una plaga, una enfermedad, un fallo en el riego. Su coste por vuelo es elevado, por lo que su uso debe ser quirúrgico y justificado.

Finalmente, los sensores IoT (Internet de las Cosas) instalados en el suelo son el monitoreo continuo. Miden en tiempo real variables críticas como la humedad del suelo, la temperatura o la conductividad eléctrica. Son el «pulsómetro» de tu cultivo, proporcionando datos constantes para automatizar decisiones, como activar el riego justo cuando es necesario. Su valor no está en la visión espacial, sino en la temporal.

La elección no es «satélite o dron», sino «¿cuándo uso cada uno?». El enfoque más inteligente es un sistema híbrido, como demuestra el siguiente estudio de caso. Este método permite combinar la visión macro y gratuita del satélite con la precisión diagnóstica del dron, optimizando costes y eficacia.

Estudio de caso: Agricultura de precisión híbrida en Murcia

El Centro de Demostración Agraria de Purias (Lorca, Murcia) implementó un sistema que combina imágenes del satélite Sentinel-2 (con una resolución de 10 metros y una frecuencia de cada 5 días) con vuelos de dron multiespectral (resolución de 2-5 cm). Este enfoque se aplicó para optimizar cultivos de hortalizas, cítricos y almendros. La estrategia es clara: el dron solo se despliega para un análisis detallado cuando la vigilancia general del satélite detecta una anomalía, maximizando así la eficiencia y minimizando los costes de vuelo.

Para facilitar la decisión, la siguiente tabla resume las características clave de cada tecnología, ayudándote a elegir según tus necesidades específicas. Este análisis comparativo es fundamental para no invertir en una capacidad de diagnóstico que no necesitas.

Comparativa de tecnologías de monitorización agrícola
Tecnología Resolución Frecuencia Coste Ideal para
Satélite Sentinel-2 10 metros Cada 5 días Gratis Vigilancia general de grandes extensiones
Dron multiespectral 2-5 cm A demanda Alto por vuelo Diagnóstico preciso de zonas específicas
Sensores IoT suelo Puntual Tiempo real Medio (instalación) Monitoreo continuo de variables críticas

Big Data en tu tractor: un ejemplo práctico para entender cómo los datos van a revolucionar tu forma de gestionar

El término «Big Data» suena abstracto y lejano, pero su aplicación más inmediata y tangible está, literalmente, en tu tractor. La maquinaria agrícola moderna ya no es solo hierro y potencia; es un centro de generación de datos. Cada pasada, cada labor, cada gota de combustible consumida se registra. La telemetría, la tecnología que permite transmitir estos datos en tiempo real, convierte tu flota en una fuente de información estratégica para reducir costes y optimizar operaciones.

El potencial es enorme; de hecho, múltiples estudios demuestran que la automatización y conectividad pueden reducir entre un 15% y un 20% los costes operativos en una explotación. Este porcentaje, que puede variar según el cultivo, no es magia, sino el resultado de tomar decisiones basadas en evidencias y no en intuiciones. El objetivo es simple: saber exactamente qué está pasando en cada máquina, en cada momento, para identificar ineficiencias invisibles a simple vista.

Imagina este escenario práctico: un operario deja el tractor al ralentí durante 20 minutos varias veces al día mientras espera o realiza otras tareas. Individualmente, parece poco. Sumado a lo largo de una campaña y multiplicado por varias máquinas, representa cientos de litros de gasóleo y euros quemados sin producir nada. Con un sistema de telemetría, recibirías una alerta automática en tu móvil, permitiéndote corregir ese hábito y generar un ahorro directo y medible. Es la suma de estas pequeñas optimizaciones lo que marca una gran diferencia en la rentabilidad final.

Este control va más allá del combustible. Permite planificar el mantenimiento de forma predictiva, basándose en las horas de motor reales en lugar de en un calendario fijo, evitando averías costosas en plena campaña. También puedes comparar la eficiencia (hectáreas por hora) entre diferentes aperos o conductores para asignar los recursos de la forma más productiva. Como resume perfectamente un experto del sector, el control es total y en tiempo real.

Nosotros ingresamos vía satélite a todas las maquinarias, a todos los tractores, y podemos ver en tiempo real si el tractor está con alguna falla.

– Martín Sánchez, Director de Agromaq Virdó, concesionaria New Holland

Este nivel de conocimiento transforma la gestión. Ya no dependes del parte de trabajo en papel al final del día. Tienes un panel de control digital que te dice la verdad sobre tu operación, permitiéndote tomar decisiones rápidas y fundamentadas para mejorar la eficiencia de cada labor.

Tus datos son tuyos: las preguntas que debes hacer a una plataforma digital antes de cederle la información de tu finca

A medida que tu explotación se digitaliza, generas el activo más valioso del siglo XXI: los datos. Datos de rendimiento de tus parcelas, de consumo de tus máquinas, de aplicación de insumos… Esta información es el ADN de tu negocio, tu ventaja competitiva. Sin embargo, al usar plataformas y aplicaciones de terceros, a menudo cedemos estos datos sin entender las implicaciones. Aquí es donde el concepto de «soberanía del dato» se vuelve crucial.

Tener soberanía sobre tus datos no solo significa que son de tu propiedad, sino que tienes el control total sobre quién accede a ellos, cómo se usan y, lo más importante, que puedes recuperarlos en cualquier momento. Muchas plataformas ofrecen sus servicios a bajo coste o incluso gratis a cambio de poder utilizar tus datos (de forma anónima, aseguran) para sus propios fines comerciales o para entrenar sus algoritmos. Ceder este control es como regalar el fruto de años de experiencia y conocimiento de tu tierra.

Antes de contratar cualquier software de gestión, cuaderno de campo digital o plataforma de telemetría, debes actuar como un detective y hacer las preguntas difíciles. No te dejes llevar por una interfaz bonita o una promesa de eficiencia. Tu prioridad es garantizar que no quedarás «atrapado» en un ecosistema cerrado que te impida cambiar de proveedor en el futuro llevándote contigo tu activo más valioso: tu historial de datos.

Manos de agricultor sosteniendo semillas mientras proyecciones holográficas sugieren protección de datos

La transparencia del proveedor es un indicador clave de su fiabilidad. Una empresa que responde a estas preguntas de forma clara y por escrito en su contrato es, por lo general, más digna de confianza. Recuerda, una plataforma puede cerrar o ser adquirida, pero tus datos deben permanecer bajo tu control, portátiles y seguros.

Checklist de soberanía de datos: 5 preguntas innegociables

  1. Portabilidad y exportación: ¿Puedo exportar el 100% de mis datos históricos en un formato estándar (como CSV o shapefile) si decido dar de baja el servicio? ¿El proceso es sencillo o requiere asistencia y costes adicionales?
  2. Alojamiento y legislación: ¿Dónde se alojan físicamente los servidores que guardan mis datos? ¿Están dentro de la Unión Europea, bajo la protección del RGPD, o fuera?
  3. Uso de datos por terceros: ¿Utilizan mis datos, incluso de forma anónima y agregada, para otros fines comerciales o para alimentar modelos de datos de terceros? ¿Tengo la opción de negarme explícitamente a este uso?
  4. Integración y estándares: ¿La plataforma es compatible con estándares del sector como ISOBUS? ¿Dispone de una API abierta para poder integrarse con otras aplicaciones que ya uso o que podría usar en el futuro (software de la PAC, otras plataformas, etc.)?
  5. Plan de contingencia: ¿Cuál es el plan si la empresa cesa su actividad? ¿Cómo garantizan que podré recuperar todos mis datos antes de que los servidores se apaguen?

¿No tienes cobertura en tu finca? Las soluciones para conectar tu explotación a internet y no quedarte atrás

Toda la promesa de la agricultura 4.0 se desvanece ante una realidad tozuda en muchas zonas rurales de España: la falta de conectividad. De poco sirve tener el sensor más avanzado o la plataforma más potente si los datos no pueden transmitirse desde el campo a la nube. Afortunadamente, la dependencia de la cobertura móvil tradicional (3G/4G/5G) está disminuyendo gracias a la aparición de tecnologías de red alternativas diseñadas específicamente para el Internet de las Cosas (IoT) en entornos rurales.

La solución más destacada son las redes LPWAN (Low Power Wide Area Network), y en particular, la tecnología LoRaWAN. Estas redes están diseñadas para enviar pequeños paquetes de datos (como la lectura de un sensor de humedad o la ubicación de un animal) a largas distancias (varios kilómetros) con un consumo de energía mínimo. Esto permite que los sensores funcionen durante años con una simple batería, incluso alimentados por pequeños paneles solares, sin necesidad de red eléctrica ni de cobertura móvil convencional.

En lugar de depender de las grandes operadoras, estas redes pueden ser desplegadas por empresas especializadas o incluso por cooperativas o comunidades de regantes, creando una infraestructura de conectividad a medida para una zona agrícola concreta. Esto abre la puerta a la digitalización en lugares que hasta ahora se consideraban «zonas de sombra digital».

Estudio de caso: Conectividad IoT con LoRaWAN en zonas rurales de España

La empresa tecnológica Nexmachina está desplegando redes LoRaWAN en diversas zonas rurales españolas, logrando más del 95% de cobertura para lecturas diarias en áreas previamente desconectadas. Esta tecnología, que funciona con sensores alimentados por energía solar, permite conectar miles de dispositivos IoT en explotaciones sin acceso a la red eléctrica o cobertura móvil. Con un alcance de varios kilómetros y una autonomía de batería de hasta 10 años para los sensores, se ha convertido en una solución viable y robusta para la telelectura de contadores de agua y la sensorización de cultivos.

Además, el impulso institucional está jugando un papel clave. Consciente de esta brecha, la administración pública está promoviendo la adopción tecnológica. Por ejemplo, el Gobierno de España anunció una inversión de 79 millones de euros para el fomento de la agricultura de precisión y tecnologías 4.0, parte de la cual se destina a mejorar la infraestructura de conectividad. Antes de descartar la digitalización por falta de cobertura, investiga si existen iniciativas de despliegue de LoRaWAN en tu zona o si puedes acogerte a alguna de estas ayudas para crear tu propia red privada o comunitaria.

La verdadera revolución del «Agro 4.0» no son los drones, es el poder de los datos

Es fácil quedar hipnotizado por el hardware: el vuelo de un dron, el brazo robótico de un tractor autónomo, la luz parpadeante de un sensor. Pero estos dispositivos son solo los «sentidos» de la explotación digital. Son los recolectores de información. La auténtica revolución, el cambio de paradigma que define al «Agro 4.0», no reside en los aparatos, sino en lo que hacemos con la información que recogen: el poder de los datos para tomar decisiones mejores, más rápidas y más rentables.

Durante generaciones, la agricultura se ha basado en la experiencia, la intuición y la observación. «Esta parcela siempre ha sido menos productiva», «riego cada tres días en verano», «trato cuando veo los primeros síntomas». Estas son decisiones basadas en un «historial de datos» almacenado en la mente del agricultor. La digitalización no elimina esa experiencia, sino que la potencia con una cantidad y precisión de información que la mente humana no puede procesar por sí sola.

El dato transforma las suposiciones en certezas. En lugar de «creo que esta zona tiene estrés hídrico», un mapa de vigor generado por satélite te dice «esta zona de 2.3 hectáreas tiene un índice NDVI un 15% inferior a la media de la parcela». Esta precisión lo cambia todo. Permite pasar de una agricultura de promedios (tratar toda la finca por igual) a una agricultura de precisión (actuar solo donde es necesario, en la dosis justa y en el momento exacto). El resultado es un ahorro drástico de insumos (agua, fertilizantes, fitosanitarios) y una mejora de la sostenibilidad ambiental.

Este cambio de mentalidad es lo que está impulsando el crecimiento del sector. De hecho, la economía agraria española está mostrando una notable fortaleza. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, la economía agraria española registró un crecimiento significativo, superando la media nacional, lo que demuestra la resiliencia y el potencial de un sector que se moderniza. Formar parte de este crecimiento implica adoptar la toma de decisiones basada en datos.

Por tanto, al evaluar una tecnología, no te preguntes solo «qué datos recoge». Pregúntate: «¿Qué decisión me ayudará a tomar este dato? ¿Cómo cambiará mi forma de actuar? ¿Cómo mediré el impacto de esa nueva decisión?». Un dron que solo genera fotos bonitas es un juguete caro. Un dron que genera un mapa de aplicación variable de nitrógeno es una herramienta de inversión.

Elige tu plataforma de telemetría: las 5 características clave que debes comparar antes de contratar

Una vez que decides apostar por la gestión de datos de tu maquinaria, te enfrentas a una decisión crítica: elegir la plataforma de software que centralizará y dará sentido a toda esa información. El mercado está lleno de opciones, desde las ofrecidas por los propios fabricantes de tractores hasta soluciones de empresas tecnológicas independientes. La elección correcta te dará flexibilidad y control; la incorrecta te puede encerrar en un «jardín vallado» y generar costes ocultos.

Para evitarlo, debes evaluar las plataformas no por sus funciones más vistosas, sino por sus características fundamentales, aquellas que determinarán su utilidad y coste a largo plazo. No todas las plataformas son iguales, y lo que funciona para una flota monomarca puede ser un desastre para una explotación con maquinaria de diferentes edades y fabricantes. Tu objetivo es encontrar una solución que se adapte a tu realidad, no una que te obligue a cambiar toda tu flota.

La interoperabilidad, es decir, la capacidad de la plataforma para comunicarse con otros sistemas y máquinas, es quizás el factor más importante. Una plataforma cerrada que no puede importar datos de un tractor de otra marca o exportarlos a tu programa de gestión de la PAC crea «islas de datos», frustrando el propósito de tener una visión unificada. Por ello, es esencial analizar a fondo la compatibilidad y la política de precios de cada opción.

Para ayudarte en este proceso, hemos creado una tabla con los criterios de evaluación más importantes. Antes de firmar cualquier contrato, asegúrate de que el proveedor responde satisfactoriamente a cada uno de estos puntos. Una buena plataforma debe ofrecer un soporte técnico local, en español, que entienda las particularidades de tu zona y pueda darte una respuesta rápida en plena campaña.

La siguiente tabla, basada en análisis de expertos en digitalización agrícola, desglosa las características críticas que debes comparar para tomar una decisión informada y estratégica.

Criterios de evaluación de plataformas de telemetría agrícola
Característica Por qué es crítica Qué evaluar
Interoperabilidad/API abierta Evita islas de datos aislados y dependencia del proveedor. Compatibilidad con ISOBUS, Climate FieldView, software de la PAC.
Compatibilidad multimarca Permite integrar maquinaria antigua o de diferentes fabricantes. Disponibilidad de kits «retrofit» para tractores de más de 15 años.
Modelo de precios Los costes ocultos por módulos extra pueden disparar el presupuesto. Precio por hectárea vs. por máquina vs. cuota fija. ¿Hay costes adicionales por módulos?
Soporte local en español Esencial para resolver problemas urgentes en plena campaña. Tiempo de respuesta garantizado, conocimiento del sector local, idioma del soporte.
Gestión de datos Garantiza tu soberanía y la portabilidad de tu información. Facilidad de exportación en CSV, ubicación de servidores en la UE, plan de contingencia.

A recordar

  • La digitalización rentable empieza con un diagnóstico de tus problemas, no con un catálogo de tecnología.
  • Calcula siempre el ROI antes de invertir: la tecnología debe generar más dinero del que cuesta.
  • La soberanía de tus datos es innegociable; exige transparencia y portabilidad a tus proveedores de software.

El «gran hermano» de tu maquinaria: cómo usar la telemetría para saberlo todo sobre tu flota y tomar decisiones basadas en datos

Ya tienes la plataforma. Tus máquinas están conectadas y enviando datos. Ahora empieza lo verdaderamente interesante: usar esa información para tomar decisiones que impacten directamente en tu rentabilidad. La telemetría no es un «gran hermano» para vigilar a tus empleados, sino una herramienta de gestión objetiva para entender y optimizar cada aspecto de tus operaciones. Es el paso de la gestión reactiva a la proactiva.

El primer y más inmediato beneficio es el control sobre los costes operativos, especialmente el combustible. Analizar los datos de telemetría te permite identificar patrones de consumo ineficiente que antes eran invisibles. Pero la optimización va mucho más allá de apagar motores al ralentí. Se trata de entender el rendimiento de cada combinación de tractor, apero y conductor en cada tarea específica.

Por ejemplo, al comparar los datos de dos tractores realizando la misma labor de siembra, puedes descubrir que uno consume un 10% más de combustible por hectárea o que un conductor es un 15% más eficiente que otro. Con esta información objetiva, puedes tomar decisiones informadas: asignar al operario más eficiente a las tareas más críticas, ajustar la configuración de la máquina menos eficiente o proporcionar formación específica para corregir malos hábitos de conducción. Estos pequeños ajustes, multiplicados a lo largo de miles de hectáreas, generan ahorros sustanciales.

Para que veas el potencial práctico, aquí tienes tres optimizaciones económicas directas que puedes implementar desde el primer día con un buen sistema de telemetría, tal y como recomiendan los expertos en gestión de flotas agrícolas:

  • Análisis de tiempos al ralentí: Configura alertas automáticas para cualquier máquina que permanezca inactiva con el motor en marcha durante más de 10 minutos. Esto te permite identificar y cuantificar el consumo innecesario de gasóleo y corregir el hábito.
  • Comparación de eficiencia (ha/hora o l/ha): Mide y compara el rendimiento real entre diferentes aperos, tractores y conductores para una misma labor. Esto te ayuda a optimizar la asignación de recursos y a elegir la combinación más rentable para cada trabajo.
  • Mantenimiento preventivo basado en uso real: Olvídate de los calendarios fijos. Crea alertas de mantenimiento automáticas basadas en las horas reales de motor o los kilómetros recorridos. Esto evita averías costosas por falta de mantenimiento y alarga la vida útil de tu maquinaria.

En definitiva, la telemetría te proporciona una radiografía completa y objetiva de tu flota. Te permite sustituir las «suposiciones» por «certezas» y transformar cada máquina de un centro de coste a un activo estratégicamente gestionado.

Al dominar estas herramientas, pasas de ser un simple usuario de maquinaria a un verdadero gestor de flota. Para empezar, enfócate en implementar estas optimizaciones directas y verás el impacto inmediato en tus costes.

Ahora que tienes el manual completo, desde el cálculo del ROI hasta la optimización de tu flota, el siguiente paso es ponerlo en práctica. Comienza hoy mismo a realizar el diagnóstico de tu explotación para identificar dónde una inversión tecnológica te ofrecerá el mayor retorno.

Escrito por Sofía Romero, Sofía Romero es una ingeniera agrónoma con 10 años de experiencia en la implementación de proyectos de agricultura de precisión y digitalización en el campo.